Se ha demostrado que la innovación en tecnología médica permite mejorar la eficiencia de los procesos clínicos, aumentar la calidad y seguridad del paciente/profesional y sabes que su ausencia implica el deterioro en la calidad del cuidado del paciente así como costes asistenciales indirectos y complicaciones adicionales.
Si tus equipos tienen más de 15 años y estás pensando en su renovación, te presentamos 10 pasos que te ayudarán a determinar cuándo y cómo actualizar o reemplazar de forma planificada el equipamiento obsoleto que garantice y mantenga en todo momento la fiabilidad diagnóstica en tu centro.
Según SERÁM en el Guía para la renovación y actualización tecnológica en radiología, el 59% de los equipos instalados en los centros superan los 10 años de antigüedad y todavía no se ha dado un paso masivo hacia la transformación digital, incrementando así la obsolescencia operativa y tecnológica. Situación que contraviene las recomendaciones internacionales para poder mantener altos niveles de calidad y seguridad de los pacientes y profesionales.
La antigüedad no debe ser el único criterio para la renovación, sino que debe usarse junto con otros criterios que podrán acelerar tu decisión de compra como: nuevas normativas (ej EURATOM), nuevas actualizaciones, falta de seguridad, mejora de la productividad, falta de un índice de fallos, problemas de mantenimiento, la indisponibilidad de recambios, etc.
Según la Sociedad Europea de Radiologia (ESR), cualquier centro médico debería contar con un plan que sirva como herramienta para la toma de decisiones de una renovación.
Es el momento de actuar, si compruebas que el equipamiento antiguo en tu centro sigue algunos de los puntos abajo indicados: